“China no es culpable de la decadencia y bancarrota de las autoproclamadas “democracias avanzadas” occidentales”

“La filosofía inaugurada en los EEUU en plena Guerra Fría creó una nueva forma de anticomunismo, con aires de modernidad y tecnicidad, y con una apariencia de imparcialidad”

“China no oculta sus intereses de forjar relaciones cordiales y amistosas con todos los países del mundo”

“Los dogmas económicos de “libre mercado” y de “Cooperación público-privada” han fracasado frente al régimen chino”

No es nada oculto al público la donación de China de significativas cantidades de material sanitario a Italia y España, como tampoco el asesoramiento de especialistas técnicos chinos en esta materia. Esto ha sido revelado por todo tipo de medios de comunicación, de cualquier tendencia o doctrina, y por supuesto por fuentes oficiales de estado, tanto chino como español e italiano.

No sólo la república popular ha asistido, sino particulares. La misma comunidad china que habita en España ha entregado material sanitario; también el mismo Jack Ma, dueño de Alibaba y miembro del Partido Comunista de China, y la mutua Huawei.

VÍDEO “Comunidad China entrega mascarillas en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla”

No obstante las reacciones ante lo acaecido han sido bastantes diversas, y de una forma no poco llamativa como era de esperar… Ante la carencia de material sanitario y fondos, los empleados ideológicos de Bruselas y Washington no se demoraron para actuar, y se pusieron a producir algo que siempre tienen: Charlatanería. No pueden permitir quedar en cueros frente a su plebe ¿Cómo? Huyendo hacia adelante. Así lo plantearon: Si no tengo la capacidad, ni quiero, resolver mis problemas, que añadiré en mis prédicas un tono colorado, unos cuernos, un rabo y un tridente al retrato del que considero mi rival, de ese modo seré yo el recto aunque esté putrefacto de corrupción e impotencia, y China, la malhechora aunque haya salvado vidas ¿Genial Idea no? Sí, pero sólo para engañarse a uno mismo, por un tiempo…

Comenzaron así: Recordando a los españoles el tipo de régimen que es la República Popular china, uno de dictadura proletaria. Pero… ¿Es esto algo vil o reprobable? ¡Por supuesto! Rápidamente, toman el sambenito hecho por sus sastres y se lo colocan. Exacto, China es hereje, anatema y apóstata, no practica los supremos valores de Occidente tan virtuosos y loables de la “democracia”, los únicos buenos a los ojos de “Dios” (o sea, a sus dividendos). China no es demócrata, a pesar de que practica el centralismo democrático, sino que es “totalitaria”, “autoritaria”, una “dictadura” a secas, las tres cosas juntas o lo que inventen… Estos sambenitos, hechos a medida de sus intereses por los sastres (ideólogos y académicos) de Bruselas y Washington y periferia, proceden de la “ciencia” política de sus universidades, una filosofía inaugurada en los EEUU en plena Guerra Fría como una nueva forma de anticomunismo, con aires de modernidad y tecnicidad, y con una apariencia de imparcialidad. Los imperialistas no fueron ni son estúpidos, el anticomunismo en su forma original, a saber, religiosa y chovinista, ya no persuadía a las masas, pues había sido trillada en exceso por los fascismos derrotados en Europa, el anticomunismo entonces tenía que ser barnizado y decorado acorde a los nuevos tiempos, pues en su pureza original sólo despedía un hedor y podredumbre que espantaba a las masas y les recordaba el horror que padecieron.

No sólo aquellos sambenitos les fueron puestos, sino que han recurrido a todo tipo de falsedades sin evidencia alguna, como los centenares, miles, o millones (cantidad al gusto de la fuente) de muertos ocultos por el estado, que de hecho contabilizaron como “muertos del comunismo” según una asociación memorialista norteamericana… Formularon además acusaciones de sobornos de China a la Organización Mundial de la Salud para congratular su labor frente al Coronavirus; o incluso hablan sobre una supuesta “diplomacia de las mascarillas” para pasar a ser el “líder mundial” a través de estas ayudas, a las que ellos llaman “poder blando”… El saber popular afirma: “El que es ladrón cree que todos son de su condición” y por ello son incapaces de no ver intenciones depredadoras en estos actos.

China no oculta sus intereses de forjar relaciones cordiales y amistosas con todos los países del mundo para favorecer el libre comercio internacional en pos de un beneficio mutuo, no esconde sus demandas a la UE y a los EEUU de cese al fuego en lo que agresiones políticas y económicas se refiere, y actúa con caridad para demostrar que es un país fiable y amistoso que no desea conflictos, sino la concordia; esta verdad es incontrovertible. Sin embargo China tampoco es culpable de la decadencia y bancarrota de las autoproclamadas “democracias avanzadas” occidentales por ser el vulgar instrumento de una clase capitalista financiera omnipotente.

Es pues inconcebible, para la burguesía monopolista, que en el caos desatado por la crisis vírica, la cual hace tambalear a los países del primer mundo, China sea capaz de aportar material sanitario cuando sobreviene una carestía preocupante, y que para colmo en medio de la crisis económica adelantada, sea capaz de mantener sus índices económicos aún siendo la fábrica del mundo, es decir, de su dependencia de las exportaciones. No es posible se dicen, no pueden creerlo, y seguidamente se llevan las manos a la cabeza por la incredulidad… Efectivamente, sus dogmas económicos de “libre mercado” (en cuanto a restricciones para con ellos) y de “Cooperación público-privada” (en cuanto a poner la mano para recibir del estado) han fracasado frente al régimen chino, que rechaza sus dogmas e impone sus propios criterios, los preceptos de los planes quinquenales, de una fuerte economía dirigida y en manos del estado, y de una contundente regulación del mercado; preceptos a los que paradójicamente ellos llaman “fracasados” y “obsoletos”… El fracasado llamando fracasado al que triunfa ¡Las ironías de la historia!

En esta hora, la Unión Europea demuestra ser lo que es, un mecanismo de endeudamiento y desindustrialización constante de los países del sur, una institución perniciosa. El Reino de España demuestra ser lo que es, un estado ruín e impotente, que sólo machaca a las clases populares y castiga (incluso abandona) a las nacionalidades de las que es responsable mientras se doblega con actitud servil ante los regímenes que lo oprimen. El capitalismo en su fase senil y sus estados demuestran ser lo que son, el colapso de los hospitales, la ruina económica y la ausencia de democracia; mientras que el régimen de dictadura proletaria demuestra ser lo que es, un régimen en auge y crecimiento que eclipsa a todos los países del mundo, al servicio de las clases populares y de las naciones aherrojadas. Esto ningún sambenito, ninguna calumnia, ni ninguna maquinación pueden taparlo.

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Nacionalista andaluz y republicano, colaborador de El Común y redactor en Manos Fuera de China.