“No hay revolución sin emancipación de la mujer: no hay emancipación sin revolución”

“El general Sandino siempre expresó que la mujer desempeñaba un papel protagónico para el triunfo del Ejército Defensor de la soberanía Nacional”

“La posición social de la mujer bajo el sistema de dominación capitalista y la dictadura militar somocista, impedían su participación activa política, social, económica o cultural”

“El FSLN ya desde 1969 establece la prioridad de la igualdad de la mujer y desarrolla mecanismos al respecto”

“Actualmente Nicaragua es reconocida a nivel mundial como uno de los países con mayor paridad de género, ubicándonos en el TOP 5”

Sin duda alguna, para empezar a hablar del sandinismo y la cuestión de la mujer, tenemos que partir del legado histórico del pensamiento del General de Hombres y Mujeres Libres Augusto C. Sandino.

El General Sandino de un avanzado pensamiento emancipador, con respecto a las ideas liberales y conservadoras que en su momento histórico  fueron dos grandes fuerzas político-ideologicas en Nicaragua, siempre expresó que la mujer desempeñaba un papel protagónico para el triunfo del Ejército Defensor de la soberanía Nacional. Sandino en todo momento lucho por la emancipación social inherente a la cuestión de la mujer, que al igual que el hombre se encontraba oprimida por aquel sistema agroexportador impuesto por el imperialismo norteamericano.

“Los actos heroicos de las mujeres que colaboraron en el Ejército, no sólo son muchísimos, sino que además la mayoría requieren largas historias para explicar los sacrificios que sufrieron y los peligros que enfrentaron por amor a la Patria, y todas, campesinas, maestras de escuela, enfermeras, amas de casa, y aún señoritas de sociedad, rindieron sacrificios sin los cuales nuestra guerra no hubiera sido posible”.

Desde el análisis materialista histórico,   se aprecia la identidad ideológica revolucionaria de  Sandino, en la búsqueda de transformaciones revolucionarias en la sociedad nicaragüense.

En palabras del Comandante Carlos Fonseca, ¨Sandino avanzó todo lo que le era posible en el medio histórico-social en el que le correspondió revelarse, medio que en el pasado precedente debido a distintas causas había sido impermeable a las ideas sociales modernas¨.

El FSLN y la emancipación de la mujer

El Frente sandinista de Liberación  Nacional nace en un contexto de crecientes actividades de resistencia al régimen somocista, planteándose como magno objetivo la revolución socialista, a la vanguardia de las masas populares , conscientes de que el único camino es la acción armada para derrotar al imperialismo yanqui, y sus agentes locales.

El FSLN como tal desde un principio, por supuesto, abordó todos los problemas y cuestiones relativas a las condiciones de trabajo y de vida, las relaciones de producción,  la ideología, cultura y conciencia de clase.

La posición social de la mujer bajo el sistema de dominación capitalista y la dictadura militar somocista,  perpetuaban la opresión hacia ellas, reducidas únicamente a los trabajos del hogar y crianza de los hijos, sin posibilidades de tener una participación activa política,  social, económica o cultural.

Desde las filas del frente se impulsó la creación de la Alianza Patriótica de Mujeres Nicaragüenses, con el fin de movilizar a las mujeres en la lucha contra el régimen somocista, posteriormente en el programa histórico del FSLN de 1969 se establece la emancipación de la mujer afirmando que la ” Revolución popular sandinista abolirá la odiosa discriminación que la mujer ha padecido con respecto al hombre: establecerá la igualdad económica, política y cultural entre la mujer y el hombre”.

Durante el siguiente decenio las mujeres participaron activamente  en organizaciones comunitarias, sindicales y estudiantiles,  que las llevaron a integrarse a la lucha armada para derrocar el sistema de violencia. Para 1977 se registró la Asociación de Mujeres ante la Problemática Nacional, (AMPRONAC) en el marco del devenido triunfo de la revolución popular sandinista, se estima que un año después de su fundación unas ocho mil mujeres se encontraban afiliadas a la organización, en torno a la defensa de los derechos humanos y su participación activa  en la resolución de las problemáticas nacionales.

En 1979 con el triunfo de la Revolución Popular Sandinista (AMPRONAC), cambió su nombre a Asociación de Mujeres Luisa Amanda Espinoza conocido popularmente como (AMLAE), bajo el lema “No hay revolución sin emancipación de la mujer: no hay emancipación sin revolución “, siendo reconocida internacionalmente como una de las primeras organizaciones de mujeres en América Latina, en luchar por la equidad de género.

En la década de los 80’s, el Frente comprometido con la restitución de los derechos humanos, promulgó el Estatuto Fundamental de la Nación, base de la nueva Constitución, que recoge los preceptos básicos contenidos en los instrumentos internacionales de Derechos Humanos consignados en la Declaración Universal, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de la Organización de las Naciones Unidas, y en la Declaración Americana de Derechos y Deberes de Hombre de la Organización de Estados Americanos,  así mismo se estableció la igualdad incondicional de todos los nicaragüenses, (Hombres y Mujeres).

En base a Nuestro Programa Histórico y los compromisos Internacionales adquiridos, se transforma la Oficina de la Mujer constituida en el año de 1978 al Interior del Ministerio del Trabajo, en el Instituto Nicaragüense de la Mujer promoviendo acciones públicas en defensa de los derechos humanos de las mujeres y  la institucionalización de la acción pública en favor de la mujer.

Sin embargo en 1990, luego de una guerra de desgaste imperialista, el retorno de un gobierno de corte neoliberal, implicó un retroceso en los avances que la revolución había conquistado, en materia de los derechos humanos de las mujeres.

 En ese contexto las mujeres nicaragüenses, estuvieron en lucha permanente por las libertades conquistadas por la revolución en los campos de la vida productiva, política y cultural, reconociendo su verdadero valor social que les corresponde.

Con el retorno del Frente Sandinista de Liberación Nacional, Nicaragua volvió a encaminarse en la ruta de restitución de los derechos humanos y la emancipación de la mujer, implementando programas, estrategias, planes y proyectos, bajo nuestro Modelo Socialista de Gobierno.

Transformando el modelo de sociedad neoliberal por el Modelo Socialista y Solidario del Poder Ciudadano, que guía la construcción de círculos virtuosos de desarrollo humano, permitiendo la superación paulatina de la extrema pobreza heredada del sistema injusto del pasado.

Actualmente Nicaragua es reconocida a nivel mundial como uno de los países con mayor paridad de género, ubicándonos en el TOP 5.

¨Por la construcción de una nueva sociedad, una mujer donde este debe hacer revolución¨

Autor

Nicaragüense

Licenciada en Relaciones Internacionales.

Estudiante de Derecho.

Militante del Frente Sandinista de Liberación Nacional FSLN.