“El gobierno rescata a los capitalistas para que el pueblo pueda seguir teniendo el “privilegio” de seguir trabajando para ellos”

“De 675 mil millones de euros presupuestado para el rescate económico, 600 mil millones serán utilizados para apoyar a las grandes corporaciones y empresas capitalistas”

“La rebaja del “impuesto de cambio” para las medianas empresas es claramente un guiño a la clase media acomodada alemana para apoyar la reelección de una nueva gran coalición en las elecciones de 2021”

“El gobierno de la gran coalición está dispuesto en todo momento a salir al rescate cada vez cuando sus compañías transnacionales se vean en aprietos, ya sea por circunstancias externas como la presente, o como producto de sus malos manejos y/o corruptelas”

El paquete de rescate económico aprobado por el gobierno federal alemán se compone de alrededor de 675 mil millones de euros, de los cuales 600 mil millones serán utilizados para apoyar a las grandes corporaciones y empresas capitalistas, 50 mil millones  para pequeñas empresas, productores y profesionistas libres; y finalmente solo 7,5 mil millones de euros serán invertidos en el rubro de la seguridad social.(1) Este último apartado incluye el altamente sensible tema del dinero de desempleo, el tratamiento médico y el llamado programa de asistencia social Hartz IV. En la preparación de este paquete económico, cabe destacarse, el gobierno federal ha adquirido una deuda de 156 mil millones de euros.

El gobierno de Ángela Merkel ha demostrado predilección por proteger a las grandes empresas en los momentos críticos. A finales de mayo se anunció que la aerolínea alemana Lufthansa recibiría una ayuda estatal de 9 mil millones de euros bajo condiciones muy ventajosas, una empresa que por cierto fue privatizada completamente desde 1997.(2) Las grandes inmobiliarias también han sido protegidas al no haberse decretado la condonación de ningún tipo de pago de renta habitacional, sino en el mejor de los casos se han prolongado los plazos de pago. Así mismo, en la cuestión fiscal, solo se han reducido un poco las tasas de impuestos al consumidor y-o extendido los plazos para pagar las contribuciones anuales de las personas físicas.

Otras medidas muestran el lado populista de la gran coalición entre el partido Cristiano-Demócrata de Merkel (CDU) y los Socialdemócratas (SPD) de cara a las próximas elecciones federales en 2021. La ayuda de 300 euros (pago único) que el gobierno ha acordado para los padres de cada niño nacido en estos tiempos de crisis no solo es irrisoria, sino que excluye a quienes no cumplan con este “requisito”(sic). Por otro lado la rebaja de un 16 % al 5 % del  “impuesto de cambio” (turnover tax en inglés o Umsatzsteuer en alemán) para las medianas empresas es claramente un guiño a la clase media acomodada alemana para apoyar la reelección de una nueva gran coalición en el momento en el que Merkel deje su liderazgo en 2021.

Nada se habla sin embargo de una mayor recaudación de impuestos a los multimillonarios alemanes que siguen beneficiándose de un “tope” de ingresos en el esquema tributario alemán, como lo ha venido exigiendo el Partido Comunista Alemán (DKP) (3). Este tope ha dejado libre de impuestos la mayor parte de sus inmensas ganancias y no solo eso, sino que, como es evidente, el gobierno de la gran coalición está dispuesto en todo momento a salir en su rescate cada vez que sus compañías transnacionales se vean en aprietos, ya sea por circunstancias externas como la presente, o como producto de sus malos manejos y-o corruptelas propias de la clase burguesa a la que pertenecen.

A final de cuentas los recursos públicos, venidos de los ciudadanos de a pie a través del pago de sus impuestos, se siguen trasladando a las manos privadas en forma de estos “paquetes de ayuda”. Esto con el pretexto de mantener vivas las tan veneradas “fuentes de empleo”. En otras palabras y en lenguaje sencillo, el gobierno rescata a los capitalistas para que el pueblo pueda seguir teniendo el “privilegio” de seguir trabajando para ellos, o sea, de seguir siendo explotados. Migajas para la clase trabajadora, rebanadas para los capitalistas. Y aunque estas migajas sean más grandes que las que obtengan los trabajadores de los países subdesarrollados, siguen siendo solo eso, migajas.

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Docente de derecho constitucional en la Facultad de Derecho de la Universidad Fridrich-Schiller en Jena, Alemania. Miembro de la comisión de relaciones internacionales del Partido Popular Socialista de México.