La herencia de la Casa Blanca en Colombia: cerca de 1.000 sindicalistas y 400 defensores de derechos humanos fueron asesinados

“En solo una década, los Estados Unidos le proporcionaron a Colombia 9,94 mil millones de dólares en “cooperación”, el 71 % de éste fue dirigido a las fuerzas militares colombianas. El resultado: 4.300 civiles asesinados y mujeres violadas a doquier, mercenarios estadounidenses con documentación falsa, protegidos por el ejército delinquiendo a diestra y siniestra”

Para comprender la crisis internacional entre Colombia y Estados Unidos que estalló hace unas horas cuando el presidente de Colombia Gustavo Petro no aceptó el ingreso al país de un vuelo militar con migrantes colombianos deportados en medio de las medidas extremistas de Trump, es importante hacer un análisis histórico de la relación bilateral que ha sido estratégica en un contexto militar para la Casa Blanca, pero que para Bogotá se ha convertido en un calvario.

Militares y contratistas estadounidenses violaron niñas menores de edad entre el año 2003 y 2007 en el marco del denominado plan Colombia. Un informe académico[1] dio un primer indicio de al menos 53 niñas, algunas indígenas y campesinas, quienes fueron víctimas del abuso.

Los soldados estadounidenses fueron acusados de grabar las violaciones y vender el contenido a la industria pornográfica según informó la BBC de Londres. Sin embargo, este no es un hecho grave para el país de la estatua de la libertad, los delincuentes militares estadounidenses quedaron impunes amparados por la Casa Blanca con complicidad de políticos de la ultraderecha colombiana.

El Plan Colombia fue una estrategia que tuvo como propósito principal establecer y garantizar un Estado que pudiera ejercer su verdadera autoridad y cumplir con sus obligaciones esenciales. De igual forma, este plan tuvo un componente militar para poner fin al comercio de drogas mediante la erradicación de cultivos ilícitos. Hasta ese punto todo parecía perfecto, sin embargo, los resultados fueron nefastos.

Los objetivos del Plan Colombia no se cumplieron y por el contrario se escaló el conflicto armado con la industria de armas, se fortalecieron las empresas de mercenarios, se violaron derechos humanos, se fortaleció la industria del narcotráfico.

«Son más delincuentes los soldados estadounidenses que violaron niñas menores de edad y asesinaron civiles en Colombia que los migrantes económicos que se sumaban a la mano de obra norteamericana, pero que no se encontraban regularizados»

Cuando Estados Unidos anunció uno de los desembolsos por US$1.300 millones en el año 2000 para el dichoso plan que exportaba mercenarios estadounidenses, el ex presidente de la época, Andrés Pastrana aseguró que el Plan Colombia no era un plan para la guerra y que el 70% del mismo se destinaría a la inversión social, una mentira de un gobierno corrupto que ilícitamente enriqueció a sus funcionarios en un ambiente de impunidad alimentado por la sed de dólares que caracteriza a la burguesía colombiana.

La cifra duele, más de seis millones de personas fueron victimizadas durante el mal llamado Plan Colombia, que solo intensificó el conflicto militar.

En solo una década, los Estados Unidos le proporcionó a Colombia 9,94 mil millones de dólares en “cooperación”, 71 por ciento de éste fue dirigido a las fuerzas militares colombianas, el resultado 4.300 civiles asesinados y mujeres violadas a doquier, mercenarios estadounidenses con documentación falsa, protegidos por el ejército delinquieron a diestra y siniestra.

Bonita la herencia de la Casa Blanca, cerca de 1.000 sindicalistas y 400 defensores de derechos humanos fueron asesinados.

Según Analdex[2], las exportaciones en el año 2024 de Colombia a Estados Unidos alcanzaron un valor de $13.106 millones de dólares. Solo en café, superaron los dos mil millones, siendo este uno de los renglones principales en materia de comercio exterior para el país.

Colombia es el tercer socio comercial más importante de Estados Unidos en América Latina, las multinacionales estadounidenses generan cerca de 90.000 empleos en Bogotá.

Sin embargo, la cifra de importaciones en Colombia de productos de Estados Unidos es más alta que la de las exportaciones, lo que demuestra que, ante una ruptura de relaciones, Colombia no es 100% dependiente de los Estados Unidos y el daño económico sería de igual a igual.

Según Analdex, Colombia registró una cifra en importaciones entre enero y octubre del año 2024 de $13.403 millones de dólares. Colombia importa, aunque parezca increíble, petróleo de Estados Unidos, entre otros insumos agrícolas y tecnológicos.

De acuerdo con lo anterior, el costo de una guerra alimentada por Estados Unidos para Colombia sería muy alto, económicamente no existe dependencia de Estados Unidos. Por otro lado, si de lo que se trata es de hablar sobre delincuentes, son más delincuentes los soldados estadounidenses que violaron niñas menores de edad y asesinaron civiles en Colombia que los migrantes económicos que se sumaban a la mano de obra norteamericana, pero que no se encontraban regularizados.

 Notas:

[1] Informe de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, donde se establece que al menos 54 niñas colombianas fueron abusadas sexualmente por militares y contratistas estadounidenses entre 2003 y 2007 en el marco del Plan Colombia. 

[2] Informe de exportaciones colombianas de Analdex (Asociación Nacional de Comercio exterior).

Autor

Daniel Fernando Mejía Lozano
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Periodista internacional, colabora como analista de geopolítica en HispanTv, Radio Concepto Argentina, Cablenoticias (Colombia) y Red Más Noticias. Es bloguero del periódico El Tiempo de Colombia y activista ambiental defensor de derechos humanos.

Estudió comunicación social y periodismo en la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano, es autor del libro El Dorado sí Existe publicado en Barcelona (España) y ha tenido una amplia carrera en distintos medios de comunicación de Iberoamérica. Se ha desempeñado como asesor parlamentario en Cámara y Senado en Colombia. Actualmente vive en Francia.