Contra la farsa judicial en los casos contra Ceivar y Causa Galiza

GALEGO

Hoje, terça-feira, 3 de novembro, finaliza na Audiencia Nacional o juízo a 12 independentistas galegos, no marco da “Operación Jaro” (I e II). Como outras vezes, a judicatura no Estado Espanhol volve mostrar a sua mais que cuestionável independência, no marco dum Estado construido sobre umha Transiçom fraudulenta que extende a sua herdança pós-franquista ás principais instituiçons de poder (entre elas, o Poder Judiciário), á hora de valorar e julgar a atividade política e social de toda aquela pessoa que, nesse contexto, é portanto susceptível de ser considerada, ja nom como mera dissidência, mas diretamente como “terrorista”, “criminosa” ou outros qualificativos igual de inverosímeis tendo en conta os factos objeto de judicializaçom.

Como tem denunciado Manuel Chao, advogado de 9 dos 12 detidos, todo semelha que estariamos perante um caso de justiça prospetiva. Isto é, nom se procede a investigar uns feitos ao existir indicios racionais de criminalidade, senom que, pola contra, de maneira arbitrária, decide-se investigar na vida dos processados, na sua atividade política e social, na procura desses indícios.

Fruto deste proceder, aparentemente de escasso rigor jurídico, pesa sobre estas 12 pessoas a pomposa acusaçom de “integraçom em organizaçom criminosa para enaltecer o terrorismo”.

Umha acusaçom que, segundo o letrado dos processados, nom encontraria equivalencia noutros Estados democráticos e de Direito mais avançados da nossa contorna (sendo um caso mais próprio de Estados como de duvidosa condiçom democrática como Turquia), nos que a pressom jurídica sobre a atividade política, social e militante em nengum caso chega a tam disparatado extremo de pensar que umha organizaçom social ou política (Ceivar e Causa Galiza, para o caso) teria sido criada ad hoc com o fim de “enaltecer o terrorismo”.

É por isso, que desde Revista La Comuna queremos fazer chegar o nosso apoio aos detidos, e convidamos a faze-lo próprio a outras organizaçons de todo tipo que assim o considerem (comunistas, anarquistas, feministas, ambientalistas, sindicalistas, etc.), somando-nos ás petiçons da defesa, que se resumem em 3 pontos:

 1. Absolviçom das pessoas processadas.

 2. Permanência do status legal das organizaçons Causa Galiza e Ceivar.

 3. Nom aplicaçom das medidas repressivas individualizadas que a Fiscalia reclama para os processados, as quais incluem: expulssom da Administraçom Pública das pessoas que tenhem trabalho nela; prohibiçom do direito a opositar a emprego público; prohibiçom do direito a candidatar-se em processos eletorais; e mais um pacote económico de 348000€, que teria de ser pago entre as 12 pessoas processadas.

CASTELLANO

Este martes, 3 de noviembre, finaliza en la Audiencia Nacional el juicio a 12 independentistas gallegos, en el marco de la denominada Operación Jaro (I y II). Como en otras ocasiones, la judicatura en el Estado Español vuelve a mostrar su muy cuestionable independencia, en el marco de un Estado construido sobre una Transición fraudulenta que extiende su herencia postfranquista a las principales instituciones de poder (entre ellas el Poder Judicial), a la hora de valorar y juzgar la actividad política y social de toda aquella persona que, en ese contexto, es por tanto susceptible de ser considerada, no ya como mera disidencia, sino directamente como “terrorista”, “criminal” u otros calificativos igual de inverosímiles a la luz de los hechos objeto de judicialización.

Como ha denunciado Manuel Chao, abogado de 9 de los 12 detenidos, todo parece indicar que estaríamos ante un caso de justicia prospectiva. Es decir, no se procede a investigar unos hechos debido a que existen indicios racionales de criminalidad, sino que, antes bien, de manera arbitraria decide investigarse la vida de los procesados, su actividad política y social, en busca de esos indicios.

Fruto de este proceder, aparentemente de escaso rigor jurídico, pesa sobre estas 12 personas la pomposa acusación de “integración en organización criminal para enaltecer el terrorismo”. Una acusación que, señala el letrado de los procesados, no encuentra parangón en otros Estados democráticos de Derecho más avanzados de nuestro entorno (siendo algo más propio de Estados de dudosa condición democrática, como Turquía), en los cuales, la presión jurídica sobre la actividad política, social y militante en ningún caso llega a tan disparatado extremo de pensar que una organización política (Ceivar y Causa Galiza, en este caso) se crearía ad hoc para algo tal como “enaltecer el terrorismo”.

Por ello, desde Revista La Comuna queremos mostrar nuestro apoyo a los detenidos, e invitamos a hacerlo a otras organizaciones de todo tipo que así lo consideren (comunistas, anarquistas, feministas, ambientalistas, sindicalistas, etc.), sumándonos a las peticiones de la defensa, que se resumen en 3 puntos:

1. Absolución de los procesados

2. Permanencia del estatus legal de las organizaciones Causa Galiza y Ceivar

3. No aplicación de las medidas represivas individualizadas que la Fiscalía reclama para los procesados, que incluyen: expulsión de la Administración Pública de todas las personas que tienen trabajo en ella; prohibición del derecho a opositar a empleo público; prohibición del derecho a presentar candidatura en procesos electorales; así como un paquete económico de 348000€ que habría que pagar entre los 12 procesados.