El reciente artículo, firmado sin disimulos por el mercenario y director fáctico de Gara Mundua, David Lazkanoiturburu, el viernes 13 de marzo de 2020, es auténticamente vergonzoso, un compendio de muchas de las mentiras que viene repitiendo, día sí y día también, desde 2011. Veamos algunas de sus “joyas” (que las iremos desglosando por partes).

 

1)”Siria es el teatro de enfrentamientos entre las potencias mundiales y/o regionales” y “los civiles son –supuestamente- las víctimas de ese enfrentamiento”

Cuando dice que Siria es el teatro de esos enfrentamientos, no dice que también es el teatro de esos enfrentamientos, sino que esos enfrentamientos son la razón y explicación de la guerra. Así, una de las mixtificaciones, repetidas una y otra vez por Gara, es la de que la guerra de Siria es el resultado, básicamente, del enfrentamiento entre potencias movidas por sus propios intereses. Por una parte EEUU y sus aliados internacionales y regionales; y por otra, Rusia y sus aliados regionales como Irán y Hezbola del Líbano.

Es decir, equipara lo que son las potencias agresoras y causantes de la guerra, las que quieren destruir Siria, las que impulsan, reclutan, financian, arman y adiestran a las innumerables hordas de terroristas contratados en alrededor de un centenar de países, con las potencias como Rusia e Irán, y en menor medida China, que están a petición de Siria, en apoyo de Siria y en defensa de su soberanía.

Hay una secuencia de los hechos que se quiere ocultar, y es que hay primeramente una agresión por parte de una serie de potencias, a través de sus proxis terroristas  y, después, la asistencia de otra serie de potencias que acuden a la llamada de ayuda de Siria, en defensa de su soberanía y contra el expansionismo de los agresores. No hay que confundir nunca el agresor con el agredido y sus apoyos.

Siria, de hecho, ha estado desde hace muchos años en el punto de mira del imperialismo de EEUU y sus satélites. Y lo ha estado por muchas razones. Por su carácter progresista e independiente, por su antisionismo histórico y su panarabismo consecuente, y por su antiimperialismo y solidaridad internacionalista con los países agredidos, como con la Palestina y el Libano machacados por el sionismo, con el Irán de la Revolución Islámica sometido a una guerra  vía Irak (1980-88), el Afganistán y el propio Irak agredidos y bombardeados  por el imperialismo en el contexto de la denominada “guerra contra el terror”. Y también por su aconfesionalidad y respeto de la diversidad de religiones, que ha provocado siempre la ira de los sectarios Hermanos Musulmanes, defensores de la imposición de la Sharia y estrechos aliados del imperialismo. Asimismo,  por su alianza histórica con la URSS, por negarse a colaborar en los planes energéticos y de gasoductos para la zona orquestados por el imperialismo y porque, en definitiva, estaba en la lista de países a destruir contemplada en los llamados Planes de Remodelación del Oriente Medio, a los que alude el general norteamericano Wesley Clarck, cuando dice que existe un plan para destruir siete  países en cinco años, entre ellos Siria e Irán.

Los Hermanos Musulmanes, madre de todos los terrorismos islámicos. Iban a ser puestos en el poder en países del Oriente Medio en las Primaveras Árabes.

Los objetivos del imperialismo en su guerra contra Siria se resumen y concretan en derrocar a Bashar al Assad, y en desmembrar, destruir y desgastar a Siria, en romper el Eje de la Resistencia (Palestina, Siria, Líbano, Irán, Yemen, Libia…), crear un Estado títere al servicio de los EEUU y asentado en los parámetros ideológicos que guían a sus mercenarios  islamistas y a los ideólogos y patrocinadores de éstos, los Hermanos Musulmanes. En los objetivos del imperialismo hay que incluir los intereses particulares de las potencias excoloniales aliadas, como Francia y Reino Unido y la neo-otomana Turquía.

Que lo que ha habido y hay en Siria es una agresión exterior preparada de antemano y no fruto de una supuesta “revolución”, lo atestiguan numerosos testimonios y datos, tan numerosos que no podemos hacer referencia a todos ellos por lo que nos remitiremos a algunos de los más significativos. Ya a finales de 2003, tras la caída de Irak, el Congreso de EEUU adopta el acuerdo de “Syrian Accountability Act”, que le da poder al presidente de los EEUU de entrar en guerra con Siria sin necesidad de pasar por el Parlamento. Y junto con ello, las amenazas de ponerlo en práctica por el apoyo de Siria a Afganistán e Irak frente a la invasión norteamericana. Colin Powell amenazó a Siria en 2003 de aplicarle la misma “medicina” que a Irak, si no cumplía las siguientes condiciones: 1) romper la alianza con Irán; 2) terminar con cualquier apoyo a los movimientos de resistencia; y 3) aceptar una paz con Israel sin condiciones.

Primer mapa de remodelación del Medio Oriente según el Coronel Ralph Peters (2006)

En Junio de 2004, EEUU presenta la “Iniciativa para la “Democratización” (Remodelación) del Gran Oriente Medio y Norte de Africa” en la cumbre del G-8. Se trata de un plan para desmembrar y destruir o debilitar los países del Oriente Medio en concordancia con el proyecto sionista del “Gran Israel” que iba en el mismo sentido. Como plasmación gráfica de este proyecto, en 2006 se publica el Mapa del Coronel norteamericano Ralph Peters sobre Remodelación del Oriente Medio.

En 2005 se produce el atentado de la CIA contra el ex primer ministro Rafik Hariri culpando a Siria del mismo con el objetivo de declararle la guerra. El proyecto se frustra al descubrir que los testigos son falsos. En vísperas de la guerra del Líbano de 2006,  Condoleeza Rice presenta la idea del “Nuevo Oriente Próximo”, con la idea de iniciar con la prevista guerra del Líbano la programada Remodelación del Oriente Medio, en la que pretendían incluir, una vez más, a Siria. Pero fracasan en arrastrar a Siria a la guerra, y Hezbola infringe una humillante derrota a Israel, frustrando de momento el Plan de Remodelación del Oriente Medio. Volverán con las Primaveras Árabes.

En marzo de 2007, el general estadounidense Wesley Clark, ex comandante de la OTAN durante la guerra de Kosovo, donde dirigió el bombardeo de la OTAN contra Yugoslavia, declaró que su país tenía intención de invadir varios países, entre ellos Siria, después de los atentados del 11-S. “Vamos a tomar siete países en cinco años” afirmó. Se trataba de Siria, Libia, Irak, Líbano, Somalia, Sudán e Irán.

General Wesley Clarck: Plan de EEUU de invadir 7 países en 5 años (Irak, Libia, Siria, Somalia, Sudán, Líbano, Irán)

Cables de Wikileaks demuestran que la intención de EEUU de derrocar a Bashar al Assad se remonta a 2006, que el Departamento de Estado de EEUU estaba financiando con millones de dólares el armamento y el entrenamiento de terroristas en sabotajes y guerrilla urbana, así como a medios de comunicación opositores al gobierno de Bashar al Assad desde varios años antes de la guerra (correos filtrados a Hillary Clinton, los papeles de Stratfor sobre el papel de la OTAN y los flujos de terroristas, armas y comandos, telegrama del embajador norteamericano en Damasco…). Estas filtraciones son confirmadas por importantes medios como el CBC News, el Washington Post y el Independent. Asimismo por las investigaciones del premiado periodista norteamericano Seymour Hersh mostradas en un extenso dossier titulado “La Redirección” y publicado en The New Yorker.

Unos años más tarde, incluso el propio Georges W. Bush reconoció en su libro de memorias que en los planes de su gobierno estaba atacar a Siria como paso previo para un ataque mayor contra Irán. El 2 de noviembre de 2010, antes de la “Primavera Árabe”, Francia y Reino Unido firman una serie de documentos conocidos como “Acuerdos de Lancaster House”, donde en su parte secreta prevén atacar Siria y Libia el 21 de marzo de 2011. El ex ministro francés de Asuntos Exteriores Rolan Dumás, revela que la guerra de Siria estaba planificada antes de la Primavera Árabe, antes de 2011.

El exmilitar saudí, Anwar al Eskhi y el ex primer ministro qatarí, Hamad Bin Hassim, reconocen en BBC y Financial Time, el papel de Arabia Saudita y Qatar financiando y armando a los terroristas. Este último, Hamad Bin Hassim, confirma que la guerra contra Siria fue coordinada desde el principio por EEUU, GB, Turquía, Arabia Saudi, Jordania y EAU, desde dos cuarteles generales, uno en Incirlik (Turquia) para el norte de Siria y otro en la base aérea Rey Husseim, en Jordania, para la zona sur de Siria, y  con 6 satélites para coordinar la guerra.

Anwar al Eskhi

Sarkozy se encargó de comunicarle al Patriarca maronita de Antioquia y de todo el Oriente, SB Bachara Boutros Rahi, principal autoridad de la más importante Iglesia oriental, el 5 de septiembre de 2011 en el Palacio del Elíseo, que Francia y sus aliados estaban a punto de intervenir militarmente en Siria para poner en el poder a los Hermanos Musulmanes  y que los cristianos de Oriente tenían que prepararse para emprender el éxodo y buscar refugio en Europa.

También estaban los testimonios de traductores del FBI, como Sibel Edmonds, y los testigos directos del flujo de armas y mercenarios desde antes de la guerra como la monja carmelita Marian Agnès de la Croix, del monasterio de San Jacobo el Mutilado en Qarah (entre las montañas Qalamún y la cordillera Este del Líbano, a 95 km al norte de Damasco, en el camino a Homs) y otros clérigos y monjes, y los múltiples testimonios de periodistas, políticos, ex agentes de la CIA y mandos militares occidentales. Marian Agnès de la Croix informa en una entrevista de, entre otras cosas, cómo había células durmientes llegadas desde el extranjero con antelación, de cómo jóvenes de la zona recibían solicitudes de enrolamiento por SMS o email a cambio de dinero, cómo conocidos cercanos fueron asesinados a quemarropa y cómo jóvenes cristianos de las localidades de Homs, Rableh, Qusayr, Jousseh, etc, montaron comités populares para cerrar la entrada a las calles y ciudades y comprobar a todo el que llegaba. En estas rondas estos jóvenes de Homs persiguieron y atraparon a alborotadores  que eran extranjeros de nacionalidad iraquí, libanesa y egipcia, que iban armados y utilizaban teléfonos móviles tipo Thuraya, conectados por satélite.

Agnès-Mariam de la Croix, monja de Siria: “Europa debe dejar de ayudar al ejército islámico de terroristas. Cuando la UE obtiene el petróleo y todos sus recursos del Estado Islámico está haciendo lo contrario a tomar medidas antiterroristas. Que Europa deje de ayudar al ejército islamista de los terroristas, que deje de financiar a los terroristas y que deje de permitirles la entrada en Siria. Entonces el país gozará de nuevo de paz y tranquilidad”, afirmó.

La organización de las manifestaciones “espontáneas” sirias de 2011 se atribuye al embajador norteamericano Robert S. Ford. Su actividad al parecer fue frenética. Llego a Damasco justo en enero de ese año, tras haber estado en Irak, junto a los conocidos torturadores curtidos en la represión de America Central, John Negroponte y James Steele. Su misión era aplicar una solución a la nicaragüense en Siria, ya que la desastrosa experiencia de Libia había disuadido a China y Rusia de apoyar bombardeos occidentales del país bajo el manto de la ONU.

Embajador en Siria, Robert Stephen Ford

 

John Negroponte. Maestro de torturadores en diversos países de America latina y en Irak. De este y el coronel James Steele aprendió el Embajador Robert S. Ford.

 

La llamada Primavera Árabe fue diseñada por el imperialismo como aplicación del Plan de Remodelación de Oriente Medio, bastante antes del inicio oficial de aquella. Estaba inspirada en la rebelión manipulada por los ingleses de los árabes contra los otomanos en la Primera Guerra Mundial (Lawrence de Arabia), a quienes primero prometieron su independencia para luego desdecirse de sus promesas y someterlos de nuevo. En la Primavera Árabe se le otorgaba el papel principal a los reaccionarios Hermanos Musulmanes siendo el senador McCain uno de los jefes de orquesta organizadores de la misma.

En Siria, y en el contexto de la Primavera Árabe, cientos de miles de mercenarios terroristas de más de 100 países son contratados para trasladarlos en múltiples oleadas a través de todas las fronteras. El coordinador general de los mercenarios terroristas era, hasta que lo hirieron de gravedad,  el príncipe saudí Bandar Ben Sultan, quien reclutaba e introducía decenas de grupos terroristas. Había sido embajador saudí en Washington entre 1985 y 2005. Entre los primeros grupos terroristas que entraron en Siria y que de hecho crearon, junto con los militares franceses, el ESL/FSA, fueron los libios del Grupo Combatiente Islámico Libio (GCIL/ Al Qaeda) con sus líderes Abdelhakim Belhaj y Madhi al-Hurati al frente, actores principales del golpe de Libia.

Los civiles sirios no eran observadores pasivos de una supuesta guerra entre potencias como pretende hacernos creer Gara, sino que masivamente se posicionaron con el Gobierno y el Ejército sirio, en contra de las potencias agresoras, las causantes de la guerra, y en contra de sus aliados internos, los sectores salafistas y relacionados con los Hermanos Musulmanes

Los lideres del Grupo Combatiente Islamico Libio (GCIL/Al Qaeda) ABDELHAKIM BELHAJ Y MADHI AL-HARATI con un supuesto reportero inglés del The Sunday Times, Paul CONROY, en realidad agente del MI6.

Los civiles sirios no eran observadores pasivos de una supuesta guerra entre potencias como pretende hacernos creer Gara, sino que masivamente se posicionaron con el Gobierno y el Ejército sirio, en contra de las potencias agresoras, las causantes de la guerra, y en contra de sus aliados internos, los sectores salafistas y relacionados con los Hermanos Musulmanes, que siendo minoría han querido imponer la Sharia contra la voluntad mayoritaria del pueblo sirio en favor del respeto de todas las religiones y creencias –es la tercera vez que los HHMM se involucran en guerras contra el Gobierno para imponer la Sharia, en 1963, en 1972-82 y en 2011-.

El amplio apoyo de la población al Gobierno nos lo muestran muchos exponentes. Así nos lo atestigua el Informe de principios de la guerra de la Misión de Observadores en Siria de la Liga de las Naciones Árabes, las gigantescas manifestaciones habidas en apoyo de Assad en los primeros momentos de la guerra, el gran apoyo de todos los sectores religiosos no sectarios, testimonios de corresponsales de revistas, como la de Rania Abouzeid, de la revista Time, que habla del fracaso de los organizadores de protestas porque la mayoría de los sirios no se oponían a su Gobierno.

La gran manifestación de apoyo al gobierno sirio del 15 de junio 2011 en Damasco.

Según la encuesta de 2 de enero de 2012 de “Debates de Doha”, el 55% de los sirios estaba en contra de la dimisión de Assad. Según el Informe de noviembre de 2012 de la Red de Derechos Humanos de Siria, al menos el 65% de la población apoya al Gobierno baasista. Encuestas de la CIA posteriores muestran un gran apoyo a Assad por parte de la población. Igualmente se manifiesta un gran apoyo en el Referéndum de la Reforma Constitucional de 26 de febrero de 2012, en el que participa el 59% de la población y se da un apoyo del 89%. En las elecciones presidenciales de 2014, pese a las amenazas y sabotajes, hubo una participación del 77,42% y un apoyo del 88,7%, lo que significa que el 68,75 de los sirios apoyan a Assad. Resultados similares hubo en las elecciones parlamentarias de 2012 y 2016.